Cuando no puedes guardar en tus tesoros lo digital

Cuando uno empezó  en esto del gusto por el metal -sobre todo los mayores de 30- si, los que empezamos sin lo digital, ni realidad virtual; los que teníamos que buscar, investigar, pedir prestado, leer y mil cosas más, porque nada teníamos a la mano, Teníamos un extraño ritual:
Cuando nos enterababamos por medio de una revista, fanzine o programa de radio que una banda que nos gustaba, anunciaba nuevo disco – aparte de emocionarnos-, nos hacíamos preguntas: y ahora como lo consigo? Estará caro importado? Habrá producción nacional?, está última era rara y casi imposible.
Casi siempre la primera opción era: una copia de la grabación en cassete, si, de esas que vendían en el mítico tianguis del chopo.
Pero cuando conseguías un disco original, que a veces pasaba y era un sueño logrado. era algo que hacía estremecer nuestro corazón; corríamos a casa y comenzaba el ritual, así era en mi caso:
Ver la portada en todo el camino, leer los títulos de canciones, imaginarlas y al llegar a casa abrir con cuidado el empaque y poner el disco en la tornamesa o CD y a disfrutar… Ir leyendo las letras, leer todo el cuadernillo o funda, olerlo, sentir la tersura del papel, mirar las fotos y si, mirarlo otra vez y ponerte a cantar.
Un disco es algo tangible, una joya que hace que la cuidemos y atesoremos, pienso yo – soy cursi, lo siento–que ahí se guarda el alma de la música, así lo veo y así lo siento.
Por eso hoy en día, con toda esta era de avances informáticos impresionantes que nos invade; y donde todo está “a un click de distancia” y puedes encontrar prácticamente todo lo que se ha digitalizado sin dificultad y casi sin esforzarte . También muchos grupos se han dado cuenta de esto y se aprovechan de su potencial.
Así que hoy en día la mayoría de grupos publican en las redes sociales: vídeos, sencillos o adelantos en formato digital, como un adelanto a sus discos físicos lo cual es genial.
La parte triste–al menos para mí– es cuando para la banda, solo existe lo Digital. Cuando solo publican en redes y app de música, olvidándose del formato físico.
Llámenme anticuado pero yo necesito tener algo físico para enamorarme.

SI, en lo digital escuchas la música, te emociona te sorprende pero… y las letras? Y la portada? Y las fotos de los músicos, sus nombres? En que estudio lo grabaron, quien lo produjo? Hay invitados? No hay nada. Y no, no están en tu colección de discos físicos. Tampoco hay un lugar para el posible y anhelado autógrafo.
no, no hay nada, solo la música que si te quedas sin red no la puedes escuchar. Si no hay luz no la puedes escuchar, luego entonces, no tienes nada.
Como engancharse a un fantasma? La memoria es volátil y ese disco se irá pronto porque llega otro y otro y no nunca lo encontrarás entre tus discos físicos porque no existe y sí nadie lo puede conservar para si mismo, seguro se le olvidara pronto, sin importar la calidad de dicha obra.
Quiza exagere pero yo, extraño el disco físico.
Porque escribo esto?
Por dos discos que son de verdad extraordinarios y que desgraciadamente nunca estarán en mi colección de discos favoritos.
Son dos de las mejores bandas de la escena, pero su música solo están es formato digital.
Uno es GNOSYS: “DEUX: THE ORIGIN OF SPECIES. Ellos son de León Gto; y son una banda de metal progresivo excelsa.


Y el otro: IDEN GAKUSHA: “GEISHA”. un soberbio metal progresivo con toques de música oriental. Son dueños de un sonido totalmente original y este disco es absolutamente genial.
Una pena que solo estén en formato digital.


Y ustedes que opinan?

 

Por : Alan Van Gil

Comments

comments

A %d blogueros les gusta esto: